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BREVE HISTORIA PIRÁTICA DE LA PROVINCIA DE TABASCO

En 1557 los piratas ingleses iniciaron sus irrupciones en las costas tabasqueñas, convirtiéndose durante 234 años en un verdadero azote para la provincia de Tabasco. Hasta que por causa de sus constantes ataques, un grupo de habitantes de Santa María de la Victoria decidieron trasladarse río arriba por el Grijalva, hasta un lugar llamado “Tres lomas”, fundaron el 24 de junio de 1557 la villa de San Juan Bautista. En esos días gobernaba Tabasco como Alcalde Mayor Marcos de Ayala Trujeque.


En 1560 es nombrado por el Rey el Dr. Diego de Quijada como Alcalde Mayor de Tabasco, quien arribó a Santa María de la Victoria en 1562. En 1564, el español Diego de Quijada remonta el río Grijalva llegando el 24 de junio hasta el punto llamado “Tres lomas” y que los habitantes habían bautizado como San Juan Bautista, fundando oficialmente la ciudad de Villahermosa con el nombre de Villa Carmona. En una carta enviada al rey de España, con fecha 10 de febrero de 1565, Diego de Quijada, le informa:

“… el tiempo que estuve ahí en Tabasco conocí a unos españoles casados o solteros, héles mandado recoger en un muy buen asiento que está a veinte leguas de Santa María de la Victoria en el mismo río Grijalva, y allí tracé el pueblo y di solares y títulos de estancias y tierras… Intitulé al pueblo como villa Carmona, porque tiene una vega que parece a la de Carmona, España (…) igualmente tracé la Plaza de Armas sobre una loma a la que intitulé “de la Eminencia”, desde donde se divisa muy bien el río (…) En ella hay mucha caza de venados y conejos y patos grandes, y mucha cantidad de pescado y buenas aguas y mucha leña. Entendido tengo que este pueblo irá cada día en aumento y permanecerá por él aquella provincia…”

Dos años más tarde recibieron el permiso real de Felipe II, donde aprueba su fundación, y en 1598 el mismo Felipe II le otorga a la ciudad el título de “Villa Hermosa”, de San Juan Bautista y le concede un escudo de armas de los más antiguos de América, que aún identifica a Tabasco.

El Rey Felipe II de España otorgó a la ciudad de San Juan Bautista el título de “Villa Hermosa”, así como un escudo real. Entre 1596 y 1598, siendo Alcalde Mayor de Tabasco, don Lázaro Suárez de Córdova, quien continuaba despachando en Santa María de la Victoria, informa que debido a que los corsarios estuvieron muy activos contra Tabasco, manda construir en San Juan Bautista la “Casa fuerte” o Almacén Real a fin de defender la población y salvaguardar los caudales reales.

Celebración de la que fue la primera misa cristiana en territorio continental de México, llevada a cabo en la población maya de Potonchán, hoy municipio de Centla, Tabasco, bautizada como Santa María de la Victoria el 17 de abril de 1519 durante el viaje de Hernán Cortés. Oficiada por Fray Bartolomé de Olmedo y el clérigo Juan Díaz, en aquella misa se bautizaron 20 indígenas, entre ellas la célebre Malintzin a la que se la puso por nombre Marina.

Debido a los continuos ataques de los piratas, en el que destaca el terrible ataque de 1597 donde piratas holandeses destruyen e incendian totalmente Santa María de la Victoria, en 1604 el Alcalde Mayor de Tabasco, Juan de Miranda, solicita el Virrey marqués de Montesclaros, Juan de Mendoza y Luna, que los poderes de la provincia sean cambiados a San Juan Bautista.

Como los ataques piratas no cesaban y continuamente destruían y saqueaban la villa de Santa María de la Victoria, en el año de 1619 vuelve a gestionarse el cambio de los poderes de la provincia a San Juan Bautista ante el marqués de Guadalcazar, Diego Fernández de Córdoba, autorizándolo con fecha 3 de diciembre de ese mismo año, sin embargo, el traslado no se realizó debido a que muchos vecinos no quisieron abandonar santa María de la Victoria.

Es hasta el 3 de febrero de 1641 que el Virrey Diego López Pacheco Cabrera y Bobadilla firma un decreto por medio del cual se cambian los poderes de la provincia, de la villa de Santa María de la Victoria a San Juan Bautista (hoy Villahermosa), confirmando el decreto por el Alcalde Mayor de Tabasco, Simón Rodríguez, el 6 de junio. El traslado de los poderes se realizó el 24 de junio de 1641.

A principios de 1677, siendo Alcalde Mayor Diego de Loyola, Villahermosa es atacada por corsarios ingleses con una ferocidad desmedida, saqueando e incendiando la población, por lo que las autoridades se vieron obligadas a abandonar la ciudad, estableciendo el gobierno en la Villa de Tacotalpa.

Con fecha 21 de junio de ese mismo año, el Alcalde Mayor de Tabasco, informaba al Virrey que “el temor poas invasiones piratas había provocado el despoblamiento de pueblos enteros como Cunduacán, y que Villahermosa, que era la capital, se había despoblado también”.

Laurens de Graff, español.
El pirata Laurens de Graff, mejor conocido como “Lorencillo”, se convirtió en un verdadero azote para la provincia de Tabasco, atacando sobre todo la zona de la Chontalpa. En 1680 y 1689, las incursiones de piratas ingleses al mando del Laurens de Graff, alias Lorencillo, se convirtieron en una calamidad para los pueblos de la Chontalpa. Los piratas entraban por los ríos Dos Bocas y González, llegando a poblaciones como Jalpa, Nacajuca, Huimango y mucho más, las cuales saqueaban e incendiaban.

Para 1688, Villahermosa estaba bien protegida con vigías, trincheras y fortificaciones, lo que le permitió mantenerse libre de ataques por algunos años.

Para 1702, se organizó en Villahermosa una expedición al mando del cabo Archivaldo Magdonel, con 128 voluntarios, a los que se les proporcionaron municiones y bastimentos, una lancha y seis piraguas, para atacar a los piratas en la Isla del Carmen, la expedición logró derrotar y apresar a un gran número de piratas.

Sin embargo, en junio de 1711, Villahermosa es atacada en forma despiadada por los corsarios ingleses, quienes incendian el Almacén Real, que era la Casa de Gobierno, los defensores tuvieron que refugiarse en el Fortín de la Encarnación, que resistió el ataque pero los piratas incendiaron muchas casas dejando la población en ruinas.

Río Seco, Paraíso (1912).
Fue hasta julio de 1717 cuando fuerzas tabasqueñas, al mando del Alcalde Mayor Alonso Felipe Andrade y del capitán Juan de Amesto, a quien se le unieron fuerzas de Veracruz, lograron derrotar y expulsar a los piratas de la Isla de Tris (Isla del Carmen), fundando ahí el puesto militar de Nuestra Señora del Carmen.
En 1757 de nuevo se registran ataques piratas en las costas de Tabasco, pero para ese entonces ya las autoridades tenían mejores recursos para defenderse, por lo que fueron repelidos.

Pero en 1765, los habitantes de la Chontalpa concretamente de las poblaciones de Cunduacán, Jalpa y Huimanguillo, cansados de los ataques, decidieron desviar las aguas del río Mezcalapa hacia el oriente para conectarlo con el Samaria y el Carrizal, lo que prácticamente secó el brazo del río que desaguaba en Dos Bocas, llamándose desde entonces “río Seco”.


Después de 139 años, en enero de 1795, el Virrey Miguel de la Grúa Talamanca autoriza el cambio de los poderes de la Provincia de Tabasco de Tacotalpa a Villahermosa de San Juan Bautista, llevándose a efecto el lunes 15 de agosto de ese año. Termina así en definitiva la etapa pirática en los costas del Golfo de México, que tanto daño hicieron a la provincia de Tabasco.

Villahermosa de San Juan Bautista.
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DE JOSÉ CARLOS BECERRA, SU OBRA LITERARIA Y LA TRÁGICA HERENCIA


Ahora traemos para ustedes, amigos lectores, una cortesía en las letras. Decidimos compartir una selección de la obra de José Carlos Becerra (Villahermosa, Tabasco; 21 de mayo de 1936 – Brindisi, Italia; 27 de mayo de 1970). Este tabasqueño fue un poeta mexicano que entró en el mundo literario como narrador. Desde joven escribía y mandaba cuentos a diversos concursos. Ya en 1953, con 17 años, había ganado un premio con su cuento "El ahogado", tema recurrente en su poesía posterior. En uno de aquellos premios se encontraba como jurado el prócer Carlos Pellicer, que ya desde entonces sería uno de sus preceptores y protectores. Nunca había considerado escribir más que en prosa y sin duda aprendió en ella muchos de sus recursos. En el intento de unidad total que proyectaría más tarde en sus escritos poéticos, está muy visible la destreza y la disciplina de un cuentista, algo que consolida su personal concepción del verso y del versículo, el contorno de su nítida forma enrevesada. Todo en la poética de Becerra, y en su teoría, está fundamentado en los problemas del lenguaje, en los problemas del verbo, en las indagaciones de la palabra. La construcción del versículo exige rigidez y disciplina Si el habla se opone a la lengua, según Saussure, su separación determina lo que es social de lo que es individual, lo accesorio de lo esencial. Becerra se decanta por esta forma como estructura creativa versicular porque en ella encuentra el habla individual y se siente cómodo en la aventura de desarrollar sus condiciones expresivas.

José Carlos Becerra, Carlos Monsivais
y Emmanuel Carballo (1968)
Becerra se consideraba un hombre con suerte porque en cada una de las etapas de su vida, de su escritura, se había encontrado con autores que le habían servido de gran ayuda, de la misma manera que el cine, el arte comercial, los comics y los medios masivos le habían mostrado un lenguaje diferente. Gracias a eso jugaba con el estilo singular proporcionado por las imágenes. Recordemos que el primer poema con el que se dio a conocer en 1960 se llamaba "Blues" y que algunas de sus creaciones más logradas, como "Batman" o "El halcón maltés", son deudoras de las nuevas culturas y de los nuevos habitantes y costumbres que de la ciudad industrial.

La mañana del 29 de mayo, un cable publicado en la tercera página del Excélsior sorprendió con su escueta brutalidad a los amigos de Becerra y sin embargo dejó creer a algunos que podía tratarse de otra persona, pues en la nota se mencionaba que "El arquitecto mexicano Carlos Becerra Ramos murió hoy en un accidente de carretera, en las cercanías de San Vito de los Normandos. Tenía 34 años de edad (sic)".

Por la tarde la noticia estaba confirmada: el arquitecto Carlos Becerra Ramos era ciertamente el poeta José Carlos Becerra. Se sabía también que su muerte ocurrió el miércoles 27 y no el jueves 28 como informaba el cable de ANSA. Con todo, de no haber sido por al publicación de este lacónico despacho, el cónsul de México en Nápoles hubiera sepultado el cadáver en la fosa común de Brindisi y rematado en subasta pública las pertenencias de Becerra, entre ellas los manuscritos de los tres libros inéditos.

La noche del 4 de junio de 1970 llegó su féretro a México, al día siguiente, José Carlos Becerra fue sepultado en Villahermosa, Tabasco. Murió a los 34 años y 6 días.

Su obra poética íntegra fue editada en el volumen El otoño recorre las islas en 1973, con prólogo de Octavio Paz, y se ha convertido en una de las más importantes de la literatura contemporánea de México; sin embargo, su quehacer poético no es tan conocido entre las nuevas generaciones de lectores, a pesar de la calidad incuestionable del mismo.

En este sentido, el propósito fundamental de la publicación de un ebook con una selección de la obra del poeta es que llegue a manos de un nuevo público, principalmente de los jóvenes usuarios de la internet, para que disfruten la obra de uno de los más grandes poetas nacidos en Tabasco.


BLUES
No era necesaria una nueva cometida de la soledad para que lo supiera.
Navegaba la mar por un rumbo desconocido para mis manos.
Donde el amor moró y tuvo reino
queda ya sólo un muro que avasalla la hierba.
Queda una hoja de papel no en blanco
donde está anocheciendo.
Donde goteaba luceros una noche
sobre unos hombros limpios como verdad mostrada,
sólo queda una brisa sin destino.
Donde una mujer fundara un beso,
sólo árboles postrados al invierno.
Y no era necesario decirlo.
El corazón sin que sea una lágrima
puede sombrear las mejillas.

La ventana da a la tristeza.
Apoyo los codos en el pasado y, sin mirar tu ausencia
me penetra en el pecho para lamer mi corazón.
El aire es una mano que está hojeando mi frente.
Mi frente donde la luna es una inscripción,
Una voz esculpiendo su olvido.
Como humo la luna se levanta
de entre las ruinas del atardecer.
Es muy temprano en ese azul sin rostro.
No era necesario enturbiar la soledad
con el polvo de un beso disuelto.
No era necesario
memorizar la noche en una lágrima.
Los labios sobrecogidos de olvido,
pulsaciones de un oleaje de mar ya retirándose,
ruido de nubes que el otoño piensa.
Hay lápices en forma de tiempo, vasos de agua
donde el anochecer flota en silencio.
Hay la rama de un árbol como un brazo esculpido
por algún abandono.
Hay miradas y cartas donde la noche puso en marcha al vacío,
a las frentes que extinguen su remoto color
sobre letras que ensalzan señales de viaje.

Aquí está la tarde.
Puede enrolarse en ella quien esté enamorado.
Aquí está la tarde para designar una ausencia.
Suena en mi pecho el mundo
como un árbol ganado por el viento.
No era necesaria la tarde, tampoco este cigarro cuyo humo
puede ser otra mano evaporándose.
Invernará la noche en mi pecho.
No era necesario saberlo.
No tiene importancia.



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DE TOMÁS GARRIDO, LA HISTORIA Y SU PUENTE CULTURAL

Fue conocido como 'El paladín infatigable', recordado como 'El hombre del sureste'. También fue un constructor de puentes culturales, un emprendedor visionario y que como gobernador de Tabasco inició la tradicional Feria Tabasco, impulsar la educación y las ligas de trabajadores obreros organizados, aunque también se le recuerda mucho aún por su postura anticlerical en una época en que el catolicismo tenía un peso político aún muy importante.


En agosto de 1935, dos aviones procedentes de México arribaban al aeropuerto de La Sabana, en Costa Rica. Uno de ellos era el “El Guacamayo”, por sus vistosos colores rojo y negro. Sus pasajeros eran Tomás Garrido, (quien ya era famoso por su radicalismo anticlerical que por su gran impulso a la educación en Tabasco, su estado natal), su esposa, dos de sus hijos (Soyla Libertad y Lenin) y algunos de sus colaboradores más cercanos.

Garrido tenía una misión diplomática, en materia agrícola en representación del gobierno federal, aunque en realidad era un exilio al que el presidente Lázaro Cárdenas lo había “invitado” después de unos disturbios provocados en el pueblo de Coyoacán por el grupo de los “Camisas Rojas”, que respondía a las directrices de Garrido.

A pesar de que fue bien recibido por las autoridades costarricenses, un grupo de estudiantes católicos protestó por su llegada, con la exigencia de que se retornase de inmediato a donde había venido. Lo que sucedió después se convirtió en una anécdota que aún circula en Costa Rica, e incluso Sergio Ramírez la menciona, adaptada al argumento de su novela "La fugitiva"; en tanto arreciaban las protestas de los jóvenes, Garrido Canabal pidió que dos de sus líderes pasaran al lugar de su hospedaje para dialogar con ellos. Después de un tiempo salieron con una actitud opuesta a la que habían llevado al entrar y pidieron a sus correligionarios que dejasen hablar al político mexicano. Garrido no desperdició la oportunidad para convencer a todos de que venía en son de paz y sin ánimo de causar problemas o de intervenir en los asuntos políticos internos.

Estatua de Tomás Garrido,
en el parque que lleva su nombre.
Tomás Garrico Canabal, ya establecido en suelo costarricense, entabló amistad con la clase política tica y puso un gran empeño en sacar adelante proyectos de negocios, como una granja familiar autosuficiente, que se ubicó donde hoy tiene su sede la Universidad de Costa Rica, y la instalación de una fábrica de aceites comestibles, que, según uno de sus biógrafos, abasteció a los consumidores costarricenses y de otros países centroamericanos.



Según Miguel A. Contreras, biógrafo de Garrido Canabal, señala que también fue un exitoso empresario agrícola en Puntarenas, lo que le permitió vivir con comodidades, pero sin grandes lujos, conocido como era su apego a la austeridad republicana. En 1940 finalizó el periodo para el cual fue electo el presidente Cárdenas, y Garrido Canabal decide volver un año después. Además del cúmulo de amistad que dejaba atrás, también quedaban en Costa Rica dos de sus mejores herencias: sus hijos Drusso –el mayor, quien se había reincorporado a la familia después de finalizar sus estudios en los Estados Unidos– y Lenin.

Drusso continuó con la empresa creada por Don Tomás: Compañía Costarricense de Aceites y Grasas, S. A. Dos años después del regreso a México de Garrido Canabal, la empresa ya exportaba a México uno de sus aceites de mayor venta en la propia Costa Rica; por su parte, Lenin Garrido se convirtió en toda una referencia en el ámbito cultural costarricense, como actor teatral, director, editor y miembro fundador del Grupo Arlequín y fue parte de un movimiento que reforzó el desarrollo del teatro en Costa Rica, como bien lo afirman Guido Sáenz y Salvador Solís en sendos escritos sobre la historia del teatro en este país.

Lenin Garrido no sólo tuvo una actuación destacada, sino también como poeta y educador. Su obra publicada no es muy grande, pero, a la hora de elaborar una historia de la poesía de Costa Rica, no puede prescindirse de la escrita por Lenin, en particular la que se encuentra en su libro "Busco" (1959).



Sin quererlo, y con la ayuda de sus hijos, Tomás Garrido Canabal (1890-1954) construyó uno de los tantos puentes que unen a México y Costa Rica, y solo por esto merece un reconocimiento más... ¿otro más?


Antes de ligarse con Costa Rica, Garrido Canabal recibió su educación básica primaria en San Juan Bautista, hoy Villahermosa. Se hizo abogado en el Instituto Campechano y fue vocal de la Junta Revisora de Procesos Penales de Mérida, bien cobijado por el Gral. Salvador Alvarado y Francisco J. Múgica, gobernador interino de Tabasco. Es hasta 1919 que llega a la gubernatura interina del Estado de Tabasco y mismo año en que se marca el rumbo de la revolución mexicana, de cara a las elecciones presidenciales que deberían efectuarse al año siguiente, en que se une al Plan de Agua Prieta y lucha contra Carranza.


El jefe de operaciones militares en el sureste, Carlos Green, comisiona a Garrido la gubernatura de Yucatán por pocos meses. Las reformas y las acciones emprendidas por el general Alvarado en la entidad habían conformado un nuevo Yucatán, del que se nutre Garrido con contactos socialistas, lo que le permite aplicar ese mismo socialismo a su regreso a Tabasco para continuar su mandato.


Como Gobernador emprendió una política de reivindicación del proletariado tabasqueño, inspirado en la actuación del líder socialista Felipe Carrillo Puerto. Una de las medidas que tomó fue aglutinar a los trabajadores de los distintos ramos de la actividad económica, tales como alijadores, albañiles, cocineros, choferes, panaderos, peluqueros, etc., en ligas, organizaciones tipo sindical; su estructura era piramidal Garrido, Gobernador del Estado de Tabasco, era el presidente, siendo tanto los diputados como algunos empleados públicos los que ocupaban los cargos medios. Estas ligas ejercían un férreo control sobre la actividad laboral, pues sólo los afiliados podían ejercer su oficio y pertenecer a la estructura, pagaban cuotas, asistían a reuniones y apoyaban resoluciones. El ser expulsado traía como consecuencia la salida del trabajador del Estado y la imposibilidad de conseguir trabajo. Estas ligas eran un aparato político de Garrido para mantener a los obreros bajo el control gubernamental.

Casa Museo de Tomás Garrido,
en Villaluz, Tacotalpa.

Parecía inapropiado, lo es en nuestros días, pero se tuvieron beneficios para estas clases trabajadoras organizadas. El 7 de octubre de 1926 se expide la Ley del Trabajo que establecía la creación de las cajas de ahorro, seguros tanto para invalidez como por cese, accidentes o enfermedades, se estableció un salario mínimo y, sobre todo, otorgó derechos a las mujeres trabajadoras, como el derecho a la lactancia o retirarse del trabajo con indemnizaciones.

Esto y más logró Tomás Garrido Canaval en Tabasco y Costa Rica.


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